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DUEÑOS DE SÍ MISMOS

Cuando nacemos somos pequeñas criaturas en ebullición, todo se vislumbra con curiosidad y con entusiasmo. Somos pequeños investigadores en busca de la verdad y de la experiencia. Cada cosa, objeto o persona que vamos conociendo nos sorprende, nos interesa, nos gusta…es el arte de experimentar el que nos lleva a ir conociendo e ir aprendiendo de este mundo…
Sin embargo, a lo largo del tiempo y de este caminar empezamos a cambiar las formas de ver el mundo. En este tiempo no solo hemos experimentado, sino que además hemos aprendido a ver la realidad de quienes nos rodean.
Este ejercicio constante y continuo nos va generando ideas, creencias y expectativas hacia nosotros mismos, el mundo, el futuro y las personas.
Las ideas van dando forma tanto a nuestro mundo interior como exterior, cada una de ellas nos va generando una instrucción de vida …un manual que hacemos ineludible en nuestro día a día.
Este manual, nos genera cierta seguridad pues hay normas sobre la vida y el mundo que están escritas en él, por lo que no es necesario volver a escribir …es un trabajo que ya está hecho!
Siguen pasando los años y nuestro manual sigue aumentando algunas líneas, aunque su base inicial sigue intacta. Es decir, que aquellos que escribimos hace un tiempo, cuando éramos niños, adolescentes y jóvenes….nos acompaña en la adultez e incluso hasta en la vejez. Pero….
¿Cómo puede ser posible que algo que escribimos cuando éramos pequeños y jóvenes siga con nosotros en la adultez e incluso en la vejez? ¿Acaso no han cambiado las cosas? ¿Acaso no tenemos otros pensamientos? ¿Acaso no tenemos otras vivencias?
Esta serie de preguntas, pueden quedarse inmersas en el automatismo de lo escrito en el manual. Pues el manual contiene las normas que tanto tiempo hemos aprendido y hemos hecho propias. Es decir, que llega un momento en el que el manual ya no se lee, se incorpora en nosotros mismos y hace parte de nuestro ser.
Pero…..¿Qué puede ocurrir cuando este manual tan antiguo sigue formando parte de nuestro presente?
Pueden ocurrir muchas cosas…entre ellas que veamos la realidad con una especie de velo o lente antiguo que solo nos permite ver lo que en el pasado. Las sensaciones o señales de esta distorsión suelen ser diversas como: La tristeza, ansiedad y el sentirnos desbordados en situaciones sin mayor trascendencia.
El sentido de la proporción se pierde cuando intentamos ver con un lente antiguo el presente.
La idea es ser conscientes de esto e intentar ir cambiando, modificando o eliminando este lente para que nuestra visión de la situación, el mundo y las personas se acerque realmente al presente.
Para ello hay que estar atento a las señales que nos muestra y se presentan en el camino, pues la consciencia requiere atención y para ello habrá que dirigir un esfuerzo en él.
Si estamos abiertos a esta nueva mirada del camino, tal vez podamos darnos cuenta de que aquel viejo manual que hemos construido contiene sutiles y grandes errores. Que nos sugieren cambiar la mirada y aprender a observar nuevamente el objeto, situación o persona, precisamente para reescribir o enmendar aquello construido.

¿Te Atreverías a hacerlo? ¿Te atreverías a reescribir tu manual? ¿Te atreverías a borrar viejos conceptos y aprender sobre los nuevos?
¿Te Atreverías a Ser tú mismo? En últimas te atreverías a:
¿Ser Dueño de ti mismo?

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3 thoughts on “DUEÑOS DE SÍ MISMOS

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